Ejercicios para revertir el hígado graso

El ejercicio físico es una forma efectiva de cómo  podemos combatir el hígado graso. Y es que se debe tener en cuenta que bajar de peso es parte de lo que los médicos recomiendan para mejorar la calidad de vida de personas que padecen esta enfermedad.

Una investigación hecha a 23 pacientes con hígado graso no alcohólico que siguió un asesoramiento dietético integral, en el que se incluían rutinas de ejercicios, demostró que 9  los 15 participantes que llegaron a concluir el estudio durante 1 año  presentaron mejoras en cuanto a su padecimiento, estos pacientes además logran reducir su peso en un 7%.

Conoce en esta nota los ejercicios que te ayudarán a tratar los problemas del hígado graso:

Ejercicio intenso

En la mencionada investigación se demostró que las personas que practican ejercicio intenso tienen menos probabilidades de desarrollar hígado graso no alcohólico. Entre los ejercicios considerados intensos que fueron practicados por los individuos del análisis se reconocieron: correr en una trotadora o el trabajo en una máquina elíptica.

Se considera ejercicio intenso a las actividades practicadas en este tipo de máquinas con duración de entre 45 a 60 minutos.

Otros ejercicios intensos que se recomienda en los pacientes con hígado graso son montar bicicleta, o ejercitarse en la bicicleta estacionaria, patinar, remar, entre otros.

Entrenamientos de resistencia

Otras investigaciones han permitido conocer que los entrenamientos de resistencia también son útiles para combatir el hígado graso. Expertos recomiendan practicar este tipo de ejercicios al menos 3 veces por semana. En pruebas hechas a pacientes con la enfermedad del hígado graso, se pudo notar una considerable mejora.

Entre los ejercicios de resistencia se puede incluir la práctica de deportes competitivos como es el caso del fútbol o del tenis, lo que también proporcionará al paciente una sana distracción.

Tanto ejercicios intensos como de resistencia, según recomiendan los especialistas, deben ser practicados por pacientes que padezcan la enfermedad del hígado graso. El conjunto de ambas actividades puede ayudar no solo a menguar la enfermedad sino a mejorar la condición de vida de los individuos.

Es importante, antes de iniciar la práctica de ejercicios para combatir la enfermedad, pasar por una evaluación cardiovascular, en especial cuando se padecen enfermedades de este tipo.

Se puede complementar el tratamiento físico con el consumo de suplementos nutricionales.

Fuentes:

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